Una arqueta atascada puede provocar malos olores, desagües lentos, ruidos en las tuberías e incluso el retorno de aguas residuales hacia una vivienda, local o comunidad. Aunque en ocasiones el problema comienza de forma leve, una obstrucción en este punto de la red de saneamiento puede terminar afectando a varias tuberías conectadas.

¿Cómo saber si una arqueta está atascada? Las señales más habituales son la acumulación de agua o residuos dentro de la arqueta, el drenaje lento de varios sanitarios al mismo tiempo, malos olores persistentes y, en los casos más graves, reboses o retorno de agua por los desagües.

Cuando aparecen estos síntomas, lo importante es determinar dónde se encuentra exactamente la obstrucción y qué la está provocando. En algunos casos bastará con realizar una limpieza, mientras que en otros será necesario recurrir a técnicas profesionales de desatasco y limpieza de tuberías para recuperar completamente la capacidad de evacuación de la red.

¿Qué es una arqueta y qué función tiene?

Una arqueta es un elemento de registro situado dentro de una red de saneamiento. Su función es facilitar la conexión entre diferentes tuberías y permitir el acceso a determinados puntos de la instalación para realizar tareas de inspección, limpieza o mantenimiento.

En una vivienda, comunidad de propietarios, negocio o instalación industrial puede haber varias arquetas distribuidas a lo largo de la red.

Precisamente por ser puntos donde confluyen diferentes conducciones, las arquetas también pueden convertirse en zonas donde se acumulan residuos o donde se hace visible un atasco producido en una tubería cercana.

Por eso, encontrar una arqueta llena de agua no significa necesariamente que la obstrucción esté dentro de ella. El problema puede encontrarse en la tubería de salida, en un colector situado más adelante o incluso en otro tramo de la instalación.

¿Cómo saber si una arqueta está atascada?

Hay varios síntomas que pueden alertar de que existe una obstrucción en la arqueta o en alguna de las tuberías conectadas a ella.

El agua permanece acumulada en la arqueta

Una de las señales más evidentes es abrir el registro y comprobar que el nivel de agua es anormalmente alto o que no disminuye.

Si el agua entra en la arqueta pero no consigue salir con normalidad, puede existir una obstrucción en la conducción posterior.

Varios desagües funcionan lentamente

Cuando el problema afecta únicamente a un lavabo o fregadero, normalmente hay que buscar primero la obstrucción en ese ramal.

Sin embargo, si varios sanitarios o desagües empiezan a evacuar lentamente al mismo tiempo, el problema puede encontrarse en una parte común de la red, como una tubería principal o una arqueta.

Aparecen malos olores

La acumulación de aguas residuales y materia orgánica puede generar olores desagradables alrededor de la arqueta o incluso hacer que estos lleguen hasta el interior de la vivienda a través de los desagües.

Se escuchan gorgoteos en las tuberías

Los ruidos de burbujeo o gorgoteo pueden aparecer cuando el agua y el aire encuentran dificultades para circular por la red.

Por sí solos no permiten localizar la avería, pero si coinciden con drenaje lento o agua acumulada en la arqueta conviene revisar el sistema.

El agua vuelve por los desagües

El retorno de agua por una ducha, inodoro, sumidero u otro punto de evacuación es una señal que requiere especial atención.

Puede significar que el agua ya no encuentra una salida adecuada y está retrocediendo hacia puntos más bajos de la instalación.

La arqueta rebosa

Si el agua comienza a salir por la tapa de la arqueta o invade patios, jardines o garajes, la red puede haber perdido gran parte de su capacidad de evacuación. Ante una situación de este tipo, conviene reducir al mínimo el consumo de agua y recurrir a un servicio de desatasco urgente antes de que se produzcan daños mayores.

Principales causas de una arqueta atascada

Una arqueta puede atascarse por diferentes motivos. Identificar la causa es importante para evitar que el problema reaparezca después de limpiar la instalación.

Acumulación de grasas y residuos

Las grasas procedentes de cocinas pueden adherirse progresivamente al interior de las tuberías. Sobre estas capas quedan atrapados restos de comida y otros residuos hasta reducir el diámetro disponible para el paso del agua.

No son los únicos elementos capaces de generar una obstrucción. Toallitas, restos de obra, productos de higiene y otros materiales también pueden provocar problemas, como explicamos en nuestro artículo sobre los residuos que suelen causar atascos en las tuberías.

Toallitas y productos que no se desintegran

Las toallitas húmedas, productos de higiene, plásticos y otros residuos sólidos pueden avanzar por las tuberías hasta quedar retenidos en cambios de dirección, conexiones o zonas con menor capacidad de evacuación.

Con el tiempo pueden formar obstrucciones de gran tamaño que impiden que el agua continúe circulando con normalidad.

Sedimentos, tierra y arena

Las redes que reciben agua procedente de patios, terrazas, garajes o zonas exteriores pueden acumular arena, tierra y sedimentos.

Cuando estos materiales se depositan en el fondo de las conducciones, disminuye progresivamente la sección disponible para el paso del agua.

Raíces dentro de las tuberías

En redes enterradas próximas a árboles o zonas ajardinadas, las raíces pueden penetrar a través de juntas, fisuras u otros puntos vulnerables.

Una vez dentro de la conducción pueden retener residuos y provocar atascos cada vez más frecuentes. Cuando se detecta este problema, no basta con retirar la suciedad acumulada: también puede ser necesario eliminar la infiltración de raíces en las tuberías para recuperar correctamente el interior de la conducción.

Roturas, desplazamientos o deformaciones

Un atasco recurrente no siempre está provocado únicamente por suciedad.

Una tubería rota, deformada, hundida o con una junta desplazada puede crear un punto en el que los residuos quedan atrapados una y otra vez.

En esos casos, eliminar el tapón puede devolver temporalmente el caudal, pero si no se corrige la causa estructural el atasco probablemente volverá a aparecer.

Una arqueta desconocida u oculta

En viviendas antiguas, inmuebles reformados o jardines que han cambiado de pavimento puede ocurrir que alguna arqueta haya quedado enterrada y no exista información clara sobre su ubicación.

Cuando esto sucede, realizar excavaciones al azar no es la mejor opción. Existen sistemas específicos para la detección de arquetas ocultas que permiten localizar el registro antes de abrir el pavimento.

¿Cómo se desatasca una arqueta?

La solución dependerá del punto y del tipo de obstrucción.

En una intervención profesional, el objetivo no debería ser únicamente hacer que vuelva a bajar el agua, sino localizar el problema, eliminar la obstrucción y comprobar que la red recupera una evacuación correcta.

1. Comprobar el estado de la arqueta

Primero se revisa el nivel del agua, la cantidad de residuos acumulados y las conducciones de entrada y salida.

El comportamiento del agua puede dar pistas sobre el tramo en el que se encuentra la obstrucción.

2. Determinar dónde está el atasco

No siempre el punto donde aparece el agua acumulada coincide con el lugar donde se ha formado el tapón.

Cuando no es posible localizarlo visualmente, se pueden utilizar equipos que permiten realizar una localización precisa de atascos y roturas. Saber dónde se encuentra la incidencia permite actuar únicamente sobre el tramo afectado y evitar intervenciones innecesarias.

3. Eliminar los residuos

Dependiendo del tipo de atasco, pueden emplearse equipos de aspiración, sistemas mecánicos o agua a presión.

Cuando existen grandes acumulaciones de grasa, lodos o sedimentos, la limpieza de tuberías con agua a presión permite desprender los residuos adheridos a las paredes interiores y recuperar el diámetro útil de la conducción.

4. Comprobar el interior de las tuberías

Si el atasco es recurrente o existen indicios de un problema estructural, puede ser recomendable revisar la conducción desde el interior.

La inspección de tuberías con cámara permite observar grietas, roturas, deformaciones, raíces o acumulaciones de residuos sin necesidad de abrir suelos o paredes para descubrir qué está ocurriendo.

5. Verificar que la red funciona correctamente

Una vez eliminado el atasco, debe comprobarse que el agua vuelve a circular correctamente por las conducciones conectadas.

Esta verificación es especialmente importante cuando anteriormente se habían producido atascos repetidos.

¿Se puede desatascar una arqueta por cuenta propia?

Si únicamente hay algunos residuos visibles y accesibles en la parte superficial, puede retirarse suciedad exterior siempre que sea posible hacerlo sin introducirse en la arqueta ni manipular elementos peligrosos.

Sin embargo, no es recomendable introducirse en arquetas, pozos o espacios de saneamiento ni intentar solucionar obstrucciones profundas con métodos improvisados.

Tampoco conviene abusar de productos químicos agresivos. Además de no solucionar determinados bloqueos sólidos o problemas estructurales, algunos productos pueden afectar a ciertos materiales de la instalación.

Si la arqueta está llena, el agua no baja, existen aguas residuales, el problema afecta a varios desagües o el atasco vuelve después de haberlo eliminado, es preferible realizar un diagnóstico profesional.

¿Qué ocurre si no se soluciona una arqueta atascada?

Dejar evolucionar el problema puede provocar:

  • Reboses de aguas residuales.
  • Malos olores persistentes.
  • Drenaje lento en diferentes puntos.
  • Retorno de agua por sanitarios o sumideros.
  • Filtraciones y humedades.
  • Inundaciones en zonas bajas.
  • Nuevos atascos en otros puntos de la instalación.
  • Daños en las tuberías si existe una rotura o defecto estructural previo.

Las obstrucciones no siempre tienen una única causa. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro de sus contenidos sobre gestión y mantenimiento de los sistemas de saneamiento, contempla factores como la acumulación de sedimentos, las raíces, los objetos o los daños en las conducciones y destaca la importancia de combinar inspección, mantenimiento y limpieza.

Por eso, cuando una arqueta se atasca repetidamente, eliminar únicamente el tapón puede no ser suficiente si no se identifica primero qué está causando la obstrucción.

Cómo evitar que una arqueta vuelva a atascarse

Una vez solucionado el problema, hay algunas medidas que ayudan a reducir la posibilidad de que vuelva a producirse.

No utilizar el inodoro o los desagües como papelera

Evita arrojar toallitas, productos de higiene, plásticos, restos de comida y cualquier residuo que no esté pensado para circular por una red de saneamiento.

No verter aceite ni grasa

Los aceites y grasas pueden adherirse a las paredes interiores de las tuberías y favorecer posteriormente la acumulación de otros residuos.

Vigilar los sumideros exteriores

En patios, terrazas y garajes conviene evitar que grandes cantidades de hojas, arena o tierra lleguen a los desagües.

Actuar ante los primeros síntomas

Un desagüe que cada vez evacúa peor, malos olores recurrentes o una arqueta cuyo nivel de agua comienza a ser anormal pueden ser señales tempranas de un problema.

Detectarlo antes de que exista una obstrucción completa suele facilitar la intervención.

Realizar mantenimiento en instalaciones con problemas recurrentes

En comunidades de vecinos, urbanizaciones, restaurantes, hoteles y otros inmuebles con un uso intensivo de la red de saneamiento, esperar a que aparezca el atasco no siempre es la estrategia más eficiente.

En estos casos, disponer de un mantenimiento periódico de las tuberías permite programar limpiezas y revisiones destinadas a detectar problemas antes de que provoquen una obstrucción importante.

¿Cuándo hay que llamar a un profesional?

Es recomendable solicitar ayuda especializada cuando:

  • La arqueta está completamente llena y el nivel no disminuye.
  • El agua rebosa por la tapa.
  • Varios desagües están afectados al mismo tiempo.
  • El agua retorna por el WC, ducha o sumideros.
  • El atasco aparece repetidamente.
  • Hay raíces dentro de las conducciones.
  • Se sospecha una rotura o deformación.
  • No se conoce la ubicación de todas las arquetas.
  • Hay malos olores persistentes incluso después de una limpieza.
  • Es necesario identificar el punto exacto del atasco.

Especialmente en atascos recurrentes, conviene diferenciar entre eliminar una obstrucción puntual y solucionar la causa que está haciendo que esa obstrucción vuelva a aparecer.

Desatasco de arquetas en la Marina Alta y La Safor

En Limpiezas Domingo contamos con experiencia en la limpieza, diagnóstico y mantenimiento de redes de saneamiento en viviendas, comunidades, negocios e instalaciones profesionales.

Prestamos servicio en municipios de la Marina Alta y La Safor, incluyendo Dénia, Xàbia/Jávea, Gata de Gorgos, Benissa, Teulada-Moraira, Calpe, Oliva, Gandía y otras localidades próximas.

Dependiendo de la incidencia, podemos combinar diferentes técnicas de diagnóstico y limpieza para determinar por qué está atascada la arqueta y actuar sobre el origen del problema, especialmente cuando se trata de una obstrucción que aparece de manera recurrente.

Preguntas frecuentes sobre arquetas atascadas

¿Cómo saber si una arqueta está atascada?

Las señales más frecuentes son agua acumulada dentro de la arqueta, drenaje lento en varios desagües, malos olores, gorgoteos, retorno de aguas residuales o reboses por la tapa. Si el agua entra pero no consigue salir con normalidad, puede existir una obstrucción en la conducción posterior.

¿Por qué se llena una arqueta de agua?

Puede llenarse porque la tubería de salida está obstruida por grasas, toallitas, sedimentos, raíces u otros residuos. También puede deberse a una rotura, deformación o problema estructural que dificulte la evacuación del agua.

¿Es normal que una arqueta tenga agua?

Depende del tipo de arqueta y de la instalación. Lo importante es observar si existe un nivel anormalmente alto, agua estancada que no evacúa o un aumento del nivel cuando se utilizan los desagües.

¿Cómo se limpia una arqueta atascada?

La técnica depende del origen del problema. Pueden utilizarse sistemas de aspiración, limpieza con agua a presión u otros equipos profesionales. Cuando el atasco se repite, es recomendable inspeccionar las tuberías para detectar la causa.

¿Por qué vuelve a atascarse una arqueta después de limpiarla?

Si el atasco reaparece puede existir una causa que no se eliminó durante la primera intervención, como acumulaciones adheridas, raíces, una tubería deformada, una rotura, una mala pendiente o un problema en otro tramo de la red.

¿Una arqueta atascada puede provocar que salga agua por el WC?

Sí. Cuando una obstrucción impide que las aguas residuales continúen avanzando por la red, el agua puede retroceder y aparecer por puntos bajos de la instalación, como inodoros, duchas o sumideros.

¿Hace falta romper el suelo para encontrar una arqueta?

No necesariamente. Si una arqueta está enterrada u oculta, existen sistemas de localización que permiten determinar su posición antes de abrir el pavimento, reduciendo intervenciones innecesarias.

¿Cuándo es urgente desatascar una arqueta?

Conviene actuar con rapidez cuando hay retorno de aguas residuales, reboses, riesgo de inundación, varios desagües bloqueados simultáneamente o cuando el nivel de la arqueta continúa aumentando.

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